Foto Alberto.

Alberto Colella

Conocí a Carlos Feilberg en el año 1994, y me sumé a sus clases de Yoga Solar, un método integral de crecimiento humano que construyó en base a su experiencia y conocimientos.

Recién entonces, gracias a Carlos y a su grupo de yoga, encontré lo que mi ser realmente necesitaba para continuar creciendo, y sentí que había vuelto a mi hogar.

Allí conocí la escuela de yoga de Paramahansa Yogananda, para más tarde tomar la iniciación en Kriya Yoga.

Con las clases de Yoga Solar aprendí y empecé a practicar también la excelsa técnica principal del método: Vuelo al Sol.

Y a través de estas descubrí además el chi kung, el tai chi chuan, el Tai Chi Chuan Terapéutico de Liu Pai Lin, la Terapia de los Centros de Energía de Ardiles, el Cuarto Camino de Gurdjieff y Ouspensky, las técnicas de movimiento, relajación, visualización y meditación, el canto devocional, y tantas otras piedras preciosas más…

Finalmente me convertí en un instructor de Yoga Solar, y comencé a dar clases junto con los demás integrantes de nuestro grupo.

Y así fui hallando más y más respuestas, como piezas de un rompecabezas que fui armando, poco a poco, paso a paso, en un progresivo descubrimiento de mí mismo, que continúa hoy, décadas después, a mis 53 años.

Creo que hoy también es tiempo de compartir los tesoros que otros hermanos del camino compartieron conmigo. Por eso te invito a que te sumes y nos acompañes en este transformador camino de realización humana.

¡Bienvenid@!