Autorrealización y Yoga: Cómo empezar a conectar tu Cuerpo y tu Mente por medio de la Respiración

Conectando cuerpo y mente por medio de la respiración abdominal.

¿Te preguntás cómo iniciar el camino de tu Autorrealización?

¿Estás buscando dar tus primeros pasos en el Yoga?

Una de las tareas principales que deberías encarar en esta primera etapa es conectar cuerpo y mente.

¿Y cómo hacemos esto?

En este artículo tratamos estos temas y te proponemos un primer trabajo práctico para que comiences a recorrer el sendero de tu autorrealización.

Empecemos:

Para empezar a recorrer el camino de tu autorrealización, necesitás aprender a vivir en el momento presente.

Y también necesitás aprender a disfrutar el presente.

Es necesario que aprendas a vivir en el aquí y ahora, y a disfrutarlo.

En otros artículos iremos explicando por qué esto es fundamental, pero por ahora basta decir que existen muchas formas de entrenarnos para estar aquí y ahora.

Las preguntas que pueden surgirte ahora son:

¿Por qué no suelo estar en el presente, en el aquí y ahora?

¿Y qué relación tiene la conexión entre mi cuerpo y mi mente con el hecho de vivir aquí y ahora?

Veamos:

Detengámonos a pensar un poco, y caeremos en la cuenta de que habitualmente nuestro cuerpo y nuestra mente funcionan por separado.

La rutina cotidiana nos fue acostumbrando a que estemos haciendo algo con nuestro cuerpo mientras nuestra mente viaja por otros sitios, como el pasado o el futuro, por ejemplo.

Estoy bebiendo una taza de té o de café, o tomando mate, y comiendo unas tostadas, durante mi desayuno, temprano en la mañana.

Mientras tanto estoy inmerso en recuerdos, o pensando en cosas que me ocurrieron en el día de ayer, o en las cosas que debo hacer en el día de hoy que tengo por delante.

Nuestro cuerpo y nuestra mente habitualmente funcionan desconectados entre sí. Necesitamos conectarlos para avanzar en el camino de la autorrealización.
Nuestro cuerpo y nuestra mente habitualmente funcionan desconectados

Esto hace que no preste mucha atención al sabor de las tostadas, ni al de la infusión, ni que tome un momento para sentir el aroma que despiden.

Tampoco estoy muy atento a los movimientos que realizo para beber de la taza, o para revolver el líquido con la cuchara, o para cebar mi mate y chupar con la bombilla.

Asimismo, la conciencia que tengo del estado de las diferentes partes de mi cuerpo, tanto si estoy tenso o relajado, es muy pobre, casi inexistente.

Esta desconexión entre lo que estoy haciendo y el estado de mi cuerpo, y el foco de mi atención, también sería evidente si mientras desayuno estoy hurgando en las redes sociales con mi celular, o viendo televisión, o un video, o escuchando un podcast.

La misma situación se presenta otras veces mientras caminamos por la calle enfrascados en interminables palabreríos y conversaciones interiores sobre lo que haremos en el resto del día, o en el fin de semana, o dando vueltas alrededor de nuestras preocupaciones.

A menudo caminamos por la calle mientras mentalmente nos encontramos en otros sitios. Necesitamos conectar cuerpo y mente para avanzar en el camino de la autorrealización.
A menudo caminamos por la calle mientras mentalmente nos encontramos en otros sitios

Y difícilmente en estos casos estamos atentos a la sensación del contacto de la ropa que tenemos puesta con el cuerpo, o a la forma en que caminamos, o a cómo estamos pisando con ambos pies.

Probablemente tampoco estemos prestando atención a los movimientos de brazos y manos, o a los de la cadera, o a la posición de la columna y la espalda, o a las expresiones de nuestro rostro, o a la forma en que respiramos.

Seguramente en tales ocasiones también es muy poca la atención que depositamos en lo que sucede a nuestro alrededor con la gente que también transita la calle.

Podemos encontrar varios ejemplos como estos en un día típico de nuestras vidas, que reflejan la frecuente desconexión que manifestamos entre el cuerpo y la mente.

Y además estos ejemplos ponen en evidencia la poca atención que prestamos a lo que está sucediendo ya mismo, aquí y ahora, en este preciso instante presente.

Como afirmamos más arriba, si mi anhelo es la autorrealización, es decir, desarrollar mi verdadero potencial como ser humano, debo ejercitarme, en una primer etapa, en conectar ambos eslabones: cuerpo y mente.

Una gran variedad de disciplinas, entre ellas el yoga, nos acercan múltiples herramientas para lograr este vínculo entre nuestro cuerpo y nuestra mente.

Una de estas herramientas es la respiración.

En nuestro método de Yoga Solar siempre hemos utilizado numerosas técnicas de respiración.

Hoy te proponemos probar una de ellas:

A continuación te explicamos paso a paso una de las técnicas clásicas de respiración del yoga, la técnica de respiración abdominal, que vas a poder utilizar en tu entrenamiento diario, para que puedas empezar a practicarla cuando lo desees.

Solo será necesario que tomes un pequeño recreo de unos 5 minutos el algún momento de tu día.

  • 1 – En la posición de acostado o sentado apoyar la palma derecha debajo del ombligo y la palma izquierda en la boca del estómago, tal como muestra la imagen siguiente.
Postura inicial para técnica de respiración abdominal.
Postura inicial de cuerpo y manos para practicar la técnica de respiración abdominal
  • 2 – Inspirar por la nariz lenta y profundamente, intentando llevar todo el aire a la zona abdominal y al vientre, debajo del ombligo, donde se halla apoyada la mano derecha.
  • Tratar de que el aire no permanezca en el pecho ni en la boca del estómago -en donde se encuentra la mano izquierda-.
  • Lo ideal es que en el pecho y en las costillas quede la menor cantidad de aire posible.
  • 3 – Retener el aire durante unos segundos en la zona abdominal y del vientre (ver la imagen que sigue).
Reteniendo el aire en el abdomen durante la práctica de la respiración abdominal.
Retenemos el aire durante unos segundos en el abdomen y en el vientre
  • 4 – Sacar el aire lentamente por la nariz, hasta vaciar los pulmones (ver la imagen a continuación).
Saco el aire y vacío los pulmones durante la práctica de la respiración abdominal.
Sacamos el aire vaciando los pulmones
  • 5 – Repetir esta secuencia a partir del paso 2, unas 5 a 10 veces, manteniendo la ubicación de las manos.

Regular la cantidad de repeticiones siempre priorizando el sentirte cómodo. Si sentís alguna incomodidad detené la práctica.

  • Podemos practicar esta técnica sentados, aunque la mejor posición para ejercitar esta respiración es acostados, ya que tal postura favorece la relajación muscular desde la cintura hacia arriba, lo cual facilita el trabajo respiratorio.
  • Es muy importante que relajemos bien la zona abdominal, para que no ofrezca resistencia al ingreso del aire y a su permanencia allí.
  • Asimismo es necesario que mantengamos relajada la boca del estómago.
  • La función de las manos es que tomemos conciencia del movimiento de las zonas del cuerpo en las que se encuentran apoyadas durante el trabajo respiratorio. En ningún momento ellas deberán ejercer presión sobre el cuerpo, sino que sólo las usamos para chequear estos movimientos.
  • La mano derecha debería elevarse al inspirar, acompañando la expansión de la cavidad abdominal, y debería luego descender cuando se expele el aire y el abdomen se contrae nuevamente.
  • A la mano izquierda le ocurre algo similar pero en menor escala, y sus movimientos serán cada vez más pequeños a medida que progresemos en la práctica de esta técnica, llegando eventualmente a experimentar la ausencia de movimiento a la altura de la boca del estómago.
  • El uso de las manos es necesario sobre todo en los inicios de la práctica para constatar que estamos ejecutando correctamente la técnica y efectuar correcciones. Más adelante si lo deseamos podemos prescindir de ellas, dejando que los brazos y manos descansen a los costados del cuerpo.
  • La respiración abdominal o baja propicia estados físicos y mentales de quietud, paz, calma, armonía, bienestar, descanso. Es ideal para ayudarnos a generar un estado de relajación física y mental.
  • Resulta especialmente útil practicarla cuando nos encontramos atravesando momentos de estrés, ansiedad, preocupación, agitación.
  • Hace descender el ritmo cardíaco. Si experimentamos una taquicardia, puede lograr que el mismo baje de 120 a 80 pulsaciones por minuto en un lapso de 5 minutos.
  • Aumenta y recupera nuestra capacidad respiratoria y pulmonar.
  • En cuanto a la relación cuerpo-mente, notemos el hecho de que para practicar este tipo de respiración u otras tantas, debemos prestar atención a la forma en que inhalamos, retenemos y exhalamos el aire, y al trabajo correspondiente de nuestro cuerpo en cada caso. O sea que nuestra mente debe actuar conjuntamente y en armonía con el cuerpo. Ambos deben sincronizarse, pues de otra manera no es posible ejecutar esta técnica. Entonces, mente y cuerpo ya no pueden ir por carriles separados, sino que deben caminar juntos. Y precisamente de esto se trata conectar ambos.

Al practicar esta técnica nuestro cuerpo funciona como un ancla para la mente, ya que la obligamos a estar atenta al cuerpo, y esto, en definitiva, la lleva a estar en el momento presente, aquí y ahora, dado que no puede proyectarse al pasado ni al futuro mientras se encuentra trabajando en sintonía con el cuerpo y la respiración.

Esto es una clave de la que siempre hizo uso el yoga y otras muchas disciplinas psicofísicas: nuestro cuerpo es como una mano que tiene agarrado un hilo, que en su otro extremo posee atado un globo, el cual representa nuestra mente. El hilo es nuestra atención, la que mantiene enlazados a ambos, y evita que el globo de la mente vuele y se escape.

Podemos mantener nuestra mente conectada con el cuerpo por medio de la atención, y esto es una manera de trabajar en nuestro desarrollo personal.
Podemos mantener nuestra mente conectada con el cuerpo por medio de la atención

Dicho de otra forma, mientras practicamos nuestra técnica de respiración, la mente no puede volar con sus acostumbrados pensamientos erráticos y aleatorios, sus recuerdos, sus proyecciones, porque necesita permanecer atenta a lo que estamos haciendo, y por añadidura, esto la conduce justamente al instante presente, que es uno de nuestros objetivos principales de acuerdo a lo que comentamos antes, teniendo como meta nuestra autorrealización.

En el artículo siguiente comenzamos a diseñar una rutina con técnicas de trabajo psicofísico que nos ayudan a conectar cuerpo y mente, y así podremos continuar con nuestro entrenamiento para aprender a vivir en el presente y avanzar en el camino de la autorrealización y el crecimiento personal.


Esperamos que este artículo te resulte útil, y nos interesa conocer tu opinión sobre él.

También nos gustaría mucho que nos cuentes acerca de tu experiencia con la práctica de la técnica, y nos hagas llegar las dudas que te pueden haber surgido o las consultas que desees hacernos al respecto.

Por eso te invitamos a que nos escribas debajo, en la casilla de comentarios, enviándonos tus opiniones, vivencias, dudas o consultas.

Nos encantará recibir tus comentarios y estaremos respondiéndolos todos a la brevedad.

Si querés continuar aprendiendo sobre autorrealización y crecimiento personal, te recomendamos también:

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